Ermita de San Cristóbal, rupestre, con sus celdas eremíticas y su impresionante barranco en las aguas claras del naciente río Sotón.

     En la misma pared, hacia poniente sobre todo, se observan huecos en la roca que pudieron servir de celdas.

     La posición de San Cristóbal permite realizar un circuito pedestre pausado y hermoso, arrancando de Bolea y acabando en Aniés (4-5 horas), o al revés. De Aniés parte una pista, normalmente en regulares o malas condiciones para turismo que, desde el escarpe calizo donde se acopla la ermita de la Virgen de la Peña, busca el corazón de la Sierra.