En la cercana sierra encontraremos el  santuario de la Virgen de la Peña, colgado en un abrigo natural que ofrecen sus paredes de roca. Formado por varias edificaciones alrededor de una pequeña iglesia del siglo XIII, con añadidos y modificaciones en el XVII y XVIII. 

     Un rincón casi mágico desde el que se domina una impresionante panorámica de los campos cerealistas, los pueblos que configuran la Hoya de Huesca y hasta las Altas Cinco Villas. Se complementa con la antigua casa del santero, de propiedad municipal, que dispone de un mirador  solano, especialmente recomendado para los que disfrutan recreándose con el vuelo de los buitres.

     La romería se sigue realizando el primer domingo de mayo, con una gran devoción y asistencia de gentes de toda la zona. Donde se suele hacer una misa en honor a la Virgen, y acto seguido la gente se queda a comer en el entorno en un ambiente muy familiar.